Cuando el amor asusta: Por qué tu niña interior no sabe descansar
A veces, el problema no es que el amor no esté presente. El problema es que, para muchas de nosotras, la calma se siente como una trampa.
Si creciste en un entorno donde tenías que "leer" el ambiente antes de entrar en una habitación, donde el afecto era impredecible o el conflicto estallaba sin previo aviso, desarrollaste un superpoder que hoy es tu mayor agotamiento: la hipervigilancia.
Creaste un radar de alta precisión para detectar amenazas, y ese radar se quedó encendido. Por eso, cuando llega un amor tranquilo, suave y sencillo —como la caricia a un gato o una tarde de silencio compartido—, tu sistema nervioso se pone en alerta. Tu mente se pregunta: “¿Dónde está el truco? ¿Cuándo se va a acabar esto?”.
El "Modo Observador": Mirar la tormenta sin mojarse
Para calmar esa alerta constante, el primer paso no es forzarte a estar relajada (eso solo genera más presión). El secreto está en activar tu modo observador.
Consiste en darte cuenta de que ese radar está pitando, pero entender que tú no eres el radar. Puedes decirte: “Vaya, noto que mi cuerpo se está tensando porque todo está demasiado tranquilo. Es mi niña interior intentando protegerme”. Al observar el miedo en lugar de ser el miedo, creas el espacio necesario para que la calma empiece a entrar.
Te doy 3 micro-prácticas para calmar tu sistema nervioso ahora mismo
Cuando sientas que la alarma se dispara, prueba estas pequeñas herramientas de regulación somática.
Tu ancla de seguridad: Mientras tomas aire lentamente, repite para tus adentros: Inhala: "estoy a salvo". Siente cómo el aire expande tu pecho y cómo esa frase le da permiso a tu cuerpo para soltar la guardia un segundo.
Exhalación larga: Inspira en 4 tiempos y exhala en 8. Al alargar la salida del aire, activas el nervio vago, que funciona como el interruptor natural de la relajación de tu cuerpo.
Enraizamiento: Pon los pies en el suelo y nombra 3 cosas que puedas tocar en este momento. Volver al "aquí y ahora" le dice a tu mente que el peligro del pasado ya no está ocurriendo.
La seguridad de saber levantarse
Solemos creer que la paz es la ausencia de problemas, pero la verdadera tranquilidad nace de una confianza mucho más profunda: la confianza en tu capacidad de sostenerte.
Habitar tu presente con consciencia te susurra que, aunque te caigas, ya no eres esa niña indefensa. Ahora eres una mujer con recursos. La paz real llega cuando puedes mirar a tu niña a los ojos y decirle:
"Cariño, puedes descansar. Estamos a salvo. Y si en algún momento la paz cambia o algo sale mal, yo sé cuidar de ti. No tienes que vigilar tú, porque yo sé cómo sostenernos. Yo sé cómo volver a levantarnos.”
Un encuentro para recuperar tu centro en Castelldefels
Si sientes que ese radar de amenazas te impide disfrutar de tus relaciones o de tu presente, quiero invitarte a un espacio donde puedas, por fin, soltar las armas.
En mis sesiones individuales en Castelldefels (o cerca de la zona del Baix Llobregat), Mollet del Vallès (zona Valles Oriental) u online, trabajamos precisamente para que dejes de vivir en modo supervivencia. No se trata solo de hablar, sino de que tu cuerpo y tu sistema nervioso vuelvan a sentir que es seguro bajar la guardia y que, pase lo que pase, tú estarás ahí para ti.
Si buscas un acompañamiento profesional para trabajar tu niña interior o gestionar la ansiedad, estaré encantada de recibirte en una de mis consultas.
Recuerda que puedes pedir una sesión de valoración gratuita online para explicarme que te gustaría conseguir. :-)